En 4x4
Evadirse

Monfragüe fue declarado Parque Natural en el año 1979 tras una larga lucha encabezada por el conservacionista Jesús Garzón. En esta época ya venían naturalistas de toda Europa a observar aves y otros animales que se habían extinguido en su país. 

Siempre fue un lugar valorado por el ser humano, desde el paleolítico. La densidad de pinturas rupestres, la mayoría del Neolítico, así lo demuestran. Los romanos lo llamaron Monsfragorum, que significa "monte fragoso", haciendo referencia a la frondosidad de su bosque mediterráneo conservado hasta nuestros días. Las tribus musulmanas lo llamaron Al-mofrag, que quiere decir "el abismo" o "cruce de caminos", el primero podría referirse a los precipicios existentes desde los impresionantes farallones rocosos como el Salto del Gitano y, el segundo, a la importancia estratégica de estas sierras en medio de una penillanura, cuya columna vertebral la constituye el río Tajo. 

Fue en el año 2007 cuando, finalmente, se reconoció el valor natural y cultural de Monfragüe al ser declarado Parque Nacional. Ahora forma parte de los únicos 15 espacios naturales que son Parques Nacionales en España.

El valle del Jerte

El valle del Jerte está enclavado entre la sierra de Tormantos y la sierra de Béjar, entre La Vera y el valle del Ambroz y, también, entre la ciudad de Plasencia y la provincia de Ávila. Fue declarado bien de interés cultural en 1973. 

El río Jerte nace y corre a lo largo del valle, alimentado por abruptas cascadas y frescas gargantas. En cada pueblo se encuentran muestras de arquitectura popular. El también conocido como valle del agua alberga la magnífica Reserva Natural de la Garganta de Los Infiernos donde la diversidad de fauna y flora se expresa plenamente. 

¡La floración de más de un millón de cerezos es el primer atractivo para visitar el valle del Jerte, pero no es el único! El color de los castaños y robles en otoño, el olor a setas, la nieve en invierno, sus días soleados, la frescura de sus aguas cristalinas en verano...